lunes, 28 de abril de 2008

Poemas para mi asesino (Parte 1)

Me sentía abrumada y enferma,
el frío me poblaba las venas como estalactitas.
Pero era miedo.
Sentía miedo.
Pero me cubriste con tus manos toda la noche.
Y después de algunos moretones
mi piel ya no era de gallina.
solía ser tan blanca, tan pura, tan...inocente.
Pero me ayudaste a superar eso, ese miedo.
Me alejaste del temor a ser golpeada,
te agradezco.
Me hiciste fuerte, me hiciste resistente
y yo permanecí callada, como me hiciste jurar.
Ya no sentía la naríz, era un milagro.
La sangre brotaba por mil comisuras que se abrieron en mi piel.
Bebiste de ella.
Jugaste con ella.
Reíste con ella,
De ella,
De mi.
Jugaste a ser mi asesino, y lo hiciste muy bien.
Me volviste jirones, me convertiste en envase,
M e revoleaste, me mentiste, me amaste.
Lo se, me amaste.
hiciste arte de mi.
Y te agradezco.
Te agradezco porque lloraste por mi.
Lo se, lloraste solo por mi.
Talvez fue la forma amorfa en la que estaba convertida.
Talvez fue mi mirada, no lo dudo.
O las marcas en mi piel, o mis partes esparcidas
Mi vida, mi no vida... te agradezco
Sos mi padre creador, quien me quito la vida.
y te lo debo todo.
fuiste tan valiente.
Te lo agradezco.